Cómo hemos diseñado Vistta en Kocoro

21/4/2026

Jordi García

Director en kingseo.

La semana pasada publicamos Vistta. Una web-app de diseño de interiores y tratamiento de imágenes arquitectónicas con IA. Los comentarios han sido más cálidos de lo que esperaba, y me han hecho pensar en algo de lo que casi nunca se habla cuando se publica un producto: el oficio que hay detrás de que algo llegue a mirarse así.

Varios nos han dicho que, dentro del tipo de plataforma en el que se mueve Vistta, hay un cuidado por la interfaz y las direcciones de arte que se distingue. No lo cuento por vanidad. Lo cuento porque quiero atesorar ese comentario y contar de dónde viene.

Viene de horas. Muchas. De fricción, de incomodidad, de frustración. De darle forma a algo que vislumbras pero que no siempre logras materializar. Casi nunca lo logras del todo. Todas esas horas que en las dudas te cuestionas, y que embarran el Excel financiero. Una dedicación entregada a un propósito que no siempre se ve y que a veces, directamente, no es visible.

No pretendo hacer alarde del diseño de Vistta; su valoración queda para cada uno. Son precisamente esas horas las que quiero atesorar. No el resultado: el recorrido. La incomodidad sostenida como disciplina. La fricción sin la cual no creo que exista algo así como un criterio propio.

Decía Máximo Gavete en su carta 294 de Honos: «El criterio no entra por los ojos, entra por fricción. Como una piedra puliéndose con otra».

Es una idea que se vuelve más relevante ahora.

La IA democratiza el diseño, también lo hace más cómodo, y está bien. He visto buenas propuestas que emanan directamente de un modelo. El nuevo estándar digital será más estético que el anterior, para beneficio de todos. De la misma forma que Inditex nos hizo un favor evitando que volviéramos a vestir como vestíamos en los 2000.

Pero el estándar nunca dejará de ser un estándar. Lo homogéneo, lo igual.

La identidad se encuentra en lo distinto, en la aspereza de lo propio, en lo que no es compartido con todos. No está en los absolutismos. Ni bonito ni feo. Ni bueno ni malo. Es el gusto propio. Y el gusto propio es el camino, a veces pedregoso, que cada uno se ha tomado la molestia de recorrer.

Hasta aquí la filosofía. A partir de aquí, el producto.

Vistta como aterrizaje de esa manera de trabajar

Vistta es lo que Kocoro hace cuando aterriza esa manera de trabajar en una web-app. Kocoro es el estudio de diseño y desarrollo donde llevamos años afinando ese criterio en proyectos de otros. Vistta es el primer proyecto propio a esa escala, una herramienta pensada para profesionales que trabajan con espacios: inmobiliarias que publican propiedades, interioristas que proponen reformas, arquitectos que presentan proyectos, fotógrafos que retocan viviendas.

Lo que hace, dicho simple: un piso vacío puede amueblarse digitalmente en treinta segundos. Una habitación oscura puede reencuadrarse y reiluminarse manteniendo su identidad. Un conjunto de imágenes con criterios heterogéneos puede afinarse sin perder el carácter de cada propiedad. Todo con IA, todo con parámetros que el usuario controla, todo con la intención de entregar imágenes que parecen tomadas por alguien que sabía lo que hacía.

El motor es IA, sí. Pero la decisión de cómo encuadra, qué luz busca, qué estilo propone, qué se queda fuera, eso lleva muchas iteraciones humanas detrás. Trabajo que tiene que ver menos con modelos y más con dirección de arte. Menos con *prompt* y más con oficio. El diseño de la interfaz, el flujo de uso, el lenguaje de los botones, la manera en que el usuario acompaña a la IA: todo eso ha pasado por ese mismo criterio que mencionaba antes. Horas de fricción, decisiones cambiadas tres veces, prototipos abandonados, vuelta atrás a empezar desde otro ángulo.

También el desarrollo. Hemos construido Vistta con lo que en el estudio llamamos IA Development, nombre informal para una forma de trabajar donde el código se diseña igual que se diseña una interfaz. La IA escribe líneas, pero las decisiones de arquitectura, de flujo, de experiencia, siguen siendo humanas y dirigidas. No es más ágil por serlo; es más ágil porque el oficio decide antes y mejor.

El resultado lo puede probar cualquiera en visttahome.com. No hace falta que diga más sobre lo que hace: está mejor contado ahí que en este texto.

Lo que sí quiero dejar aquí es el contexto. Vistta no es una obra aislada. Es una manera de trabajar de Kocoro llevada hasta un producto propio. Esa manera de trabajar — cuidado por los detalles, paciencia con lo que no se ve, IA como herramienta bajo criterio y no al revés — está disponible para quien necesite aterrizar un proyecto digital en ese mismo espíritu. Se puede conocer el estudio en kocoro.co.

Mañana será más fácil que hoy hacer algo digno. La IA va a seguir subiendo el suelo del diseño, del código, de la escritura, del vídeo. Habrá más productos bonitos, más interfaces limpias, más imágenes correctas. Es una buena noticia.

Lo que no va a suceder solo es el criterio. La decisión de qué merece enseñarse y qué no. La paciencia de esperar a que algo esté bien antes de publicarlo. La aspereza que deja en un proyecto la huella de quien lo hizo.

Eso sigue siendo asunto del oficio. Y el oficio, como casi todo lo que importa, se cultiva en la fricción.